Artesanía

Artículos de escritura

Artículos de escritura

Una apasionada sinfonía

La resonancia de barítono del depósito, elaborado en resina preciosa o en el oro rosa más puro, se mezcla armoniosa con el timbre de soprano del clip dorado. Al igual que los compositores que cuentan una historia a través de las notas y los tonos perfectos, los maestros artesanos de Montblanc seleccionan los materiales que utilizarán en los artículos de escritura más suntuosos. La nota dominante de esta sinfonía se encuentra en el plumín, que alberga el alma de cada artículo de escritura.

Los plumines Montblanc son elaborados en oro de 18 K. Flexibles y moldeables, como notas en un pentagrama, son laminados y estampados antes de tomar su forma básica con el agujero en forma de corazón por el que fluirá la melodía de la tinta. Cada plumín es prensado y grabado con la estrella Montblanc y con el número 4810, evocando la altura del Mont Blanc y simbolizando el grandioso opus que la empresa compuso hace un siglo.

El compositor escucha

Para crear el plumín perfecto son necesarias 100 etapas durante el proceso de fabricación de cada artículo de escritura. Con paciencia y pericia, los artesanos de Montblanc trabajan en absoluto silencio. Cuando el plumín ha adquirido su forma definitiva y la tinta empieza a bajar por la ranura, el artesano puede comenzar a escuchar meticulosamente la melodía con el fin de identificar las eventuales imperfecciones de la partitura.

En medio del silencio, a medida que el plumín susurra sobre el papel, el compositor afina el oído para identificar la más leve disonancia. Cuando la nota dominante alcanza la perfección y está lista para resonar, todas las partes del artículo de escritura se ponen en su lugar, como las notas en un pentagrama, esperando el preludio de la tinta que anuncia el nacimiento de un artículo de escritura.

Artisan-Studio en Hamburgo

El trabajo artesanal tradicional y las técnicas más puras de fabricación, transmitidas de generación en generación, cobran vida en el Artisan-Studio de la sede de Montblanc en Hamburgo. En medio del estudio, junto a una orquesta de máquinas perfectamente afinadas, se encuentra el silencioso santuario en el que los compositores de Montblanc contemplan sosegados el corazón de cada una de sus creaciones.


La relojería

La relojería

Piezas que respiran

Además de marcar el ritmo de los eventos memorables de la historia de su vida, los magníficos relojes Montblanc son auténticas entidades vivas. Los distintos componentes de un reloj – la rueda, el espiral, la esfera, el mecanismo – son órganos dinámicos y resistentes que se estremecen en la caja de acero y bajo el cristal de zafiro.

Cada uno de los componentes de un reloj Montblanc funciona perfectamente, al unísono y en armonía con los otros, y continúa haciéndolo después de que el relojero ha terminado su trabajo. El alma del reloj guarda el recuerdo de esa relación que le mantiene con vida mientras llega el momento de convertirse en el compañero de las distintas etapas de su vida. 

Creadores de arte

Equipado permanentemente con su monóculo, el relojero Montblanc, altamente cualificado, ensambla cada reloj meticulosamente utilizando toda su experiencia. Su mirada experta identifica incluso los defectos o las imperfecciones más insignificantes. En los bordes biselados se lee la historia que quiere contar y cada minúsculo tornillo hereda la llama que ilumina su alma.

El alma del maestro relojero perdura por siempre en este nuevo cuerpo perfecto tras un milagroso proceso que puede tomar hasta 300 horas. El volante del mecanismo mecánico comienza a oscilar cuando el relojero lo ajusta, marcando el inicio de una nueva vida, la vida de una obra de arte que respira, perfecta y pura.

Le Locle

Le Locle – generaciones de tradición suiza

Los relojes Montblanc son manufacturados a 1.000 metros sobre el nivel del mar, lejos del trajín y del ruido de la ciudad, en las montañas del Jura suizo; en un lugar donde el tiempo parece inmovilizado, a pesar de que se trate de la casa del tiempo: Le Locle, cuna de la relojería tradicional suiza, donde se han instalado los más prestigiosos relojeros del mundo desde hace siglos.

Le Locle es además la sede de Montblanc Montre S.A. Todos los relojes nacen en una suntuosa casa estilo Art Nouveau, construida en 1906, el año en que se puso la primera piedra de la empresa Montblanc.


La pasión de la piel

La pasión de la piel

Materiales perfectos

La alianza exclusiva entre el más suntuoso trabajo artesanal y la auténtica pasión por la fabricación de piezas fuera de lo común transforma las pieles cuidadosamente seleccionadas en magníficas creaciones Montblanc. Aunque cada uno de los cortes de piel que llega a los talleres tiene una historia propia que contar, sólo los más extraordinarios tiene el inmenso honor de convertirse en un producto Montblanc.

Testigo de la vida de los animales, la materia prima desvela su historia a través de la forma de las cicatrices que dejan las luchas con otros animales, o de los pliegues, evocación de una vida plácida y feliz al aire libre disfrutando del sol.

Whether calfskin, deerskin, lambskin or southern German cowhide, only the finest, richest and most pristine specimens are chosen to become part of the Montblanc story.

La sensualidad en la escultura

Durante el proceso final de selección de la piel perfecta para los productos Montblanc, los artesanos se concentra en el más importante de sus órganos sensoriales: las manos. A lo largo de sus años de experiencia, aprenden a identificar las señales de impurezas en la piel, del mismo modo en que los invidentes leen en braille. Sus manos buscan las imperfecciones más imperceptibles en la materia, minúsculas grietas, diminutas lesiones o pequeñísimas irregularidades.

Cuando está seguro de que la pieza que ha elegido es absolutamente perfecta, el artesano comienza a compartir sus recuerdos con los del animal. A medida que manipula y golpea la materia, su alma se escapa por la yema de sus dedos y se une a la de la piel del animal, insuflando a su vez un alma al producto, como una escultura en memoria de las vidas que participaron en su creación. Es la historia de un arte que vive.

En donde la creación toma forma

El centro artesanal de marroquinería Montblanc se sitúa en Florencia, el corazón del comercio italiano de la piel. En este lugar, se mezclan las extraordinarias historias de los animales y el alma de los maestros artesanos para dar vida a las más exclusivas y estilizadas colecciones de marroquinería, las colecciones Montblanc. 

Where Creation Takes Shape