Demetrio Cabiddu

De niño, Demetrio Cabiddu soñaba con fabricar relojes que representasen los mayores avances del trabajo artesanal de más alta calidad. Cuando sólo tenía quince años, se armó de valor, dejó su casa y se marchó hacia el Valle de Joux, en Suiza, en donde encontró las condiciones ideales para iniciar una extraordinaria carrera como relojero.

¿Cuántos relojeros pueden presumir de haber trabajado en el legendario calibre 27 CHRO C12, que funcionó perfectamente en los relojes que usaron Neil Armstrong y Buzz Aldrin durante su alunizaje en 1969? Cabiddu puede hacerlo, y puede presumir de otras hazañas que logra con su talento una y otra vez. Cuando habla de su puesto actual como Director técnico de la Manufactura Montblanc en Villeret, lo describe como un “sueño hecho realidad” y un enorme desafío personal. “Siempre se tiene la sensación de que no se sabe lo suficiente”, dice con modestia.