Montblanc Legend

EL HOMBRE MONTBLANC LEGEND

¿Cómo podemos definir a este hombre? El hombre LEGEND no se deja describir a la ligera: prefiere la sutileza a las explicaciones. Seguro de sí mismo y con aplomo, reservado más que hablador, vive sus sentimientos, su coraje y sus convicciones. Sin necesidad de palabras, podemos sentir sus intenciones y su compromiso, su gusto por lo auténtico, su amor, su pasión, su placer.

Este hombre que desprende virilidad espontánea y natural, como lo vemos en Montblanc, es representado por el británico Simon Clark y fotografiado por el alemán Peter Lindbergh. El poder del blanco y el negro, la simplicidad de la imagen, la elegancia sin artificios del jersey de cuello vuelto.

Es uno de esos hombres que crean su propia leyenda.

EL FRASCO DE MONTBLANC LEGEND

Cuando un objeto adopta el nombre Montblanc, el estilo es crucial, esencial.

El frasco de LEGEND captura la esencia de la masculinidad, con diseño atemporal y las marcas distintivas y clásicas de Montblanc.

La forma robusta y curva está dotada de una suavidad voluptuosa que recuerda a la sensación distintiva y sensual del emblemático artículo de escritura negro Meisterstück en la mano.

 El cristal de color negro intenso y la parte superior de metal elegante realzan este efecto.

En el tapón, los tres «anillos» que representan el espíritu del Meisterstück 149 enmarcan el famoso y característico guilloché.

FRAGANCIA MONTBLANC LEGEND

LEGEND expresa a la vez fuerza y suavidad, claridad y misterio. Este perfume, muy masculino a la par que sutil, pertenece a la familia de las fragancias fougère. Se hace notar con firmeza, sin resultar ostentoso. Las primeras notas son ligeramente aromáticas: la lavanda, básica en la construcción de una fougère, es claramente reconocible. Las notas de corazón vibran con intensidad: el evernyl, una molécula que recuerda al musgo del roble, despliega toda su sensualidad y calidez. Una mezcla de sensualidad y armonía completa la fragancia. No puede haber fougère sin cumarina, la inigualable nota «mitad heno, mitad galleta», que es el principal componente del haba tonka.

Combinado con un toque de madera de sándalo, la impresión final es la de una aventura irresistible y muy personal.

El nombre lo dice todo: Montblanc LEGEND.