Ir al contenido principal

Promoción aplicada

Location

ESPÍRITU DE EXPLORACIÓN


Los relojes Montblanc 1858 se han concebido como herramientas para la exploración: están inspirados en los relojes de bolsillo y cronógrafos Minerva, y se basan en la tendencia global de disfrutar del exterior y reconectar con la naturaleza.

Estos modelos, compañeros fiables en las aventuras al aire libre, se han creado para los exploradores que se marcan sus propios retos, dan rienda suelta a su estilo personal y viven con autenticidad.

«Entroncan directamente con el espíritu del montañismo de exploración al incorporar elementos característicos reminiscentes de los cronógrafos Minerva originales de la década de 1930».

De los cronográfos históricos Minerva a Montblanc 1858

Los legendarios relojes profesionales Minerva de las décadas de 1920 y 1930, precisos, legibles y resistentes a las condiciones extremas, fueron concebidos para el uso militar. La Manufactura sin duda logró un hito al crear el primer cronógrafo monopulsador de cuerda manual concebido especialmente para los relojes de pulsera: el calibre 13.20 (13 líneas, desarrollado en 1920).

«Del pasado al presente».

Orígenes de Minerva

Cronógrafos de 1920-1930 con: Calibres 19.09 y 17.29

Orígenes de Minerva

Cronógrafo militar Minerva de 1930

Orígenes de Minerva

Cronógrafos de 1920-1930 con: Calibres 19.09 y 17.29

Orígenes de Minerva

1929: Desarrollo del calibre 17.29, uno de los cronógrafos más finos de la época.

Orígenes de Minerva

1912 : Diseño patentado de puente en forma de “V”

Del pasado al presente

El calibre MB M16.29, la versión moderna del 17.29, se elabora en Villeret siguiendo los minuciosos códigos de la alta relojería.

Contaba con el emblemático puente en forma de «V», una rueda de pilares, embrague horizontal y frecuencia de 18 000 alternancias/hora. Además del calibre 13.20, en la década de 1930 se creó el calibre 17.29 (17 líneas/desarrollado en 1929), uno de los cronógrafos monopulsadores más finos de la época, que apenas medía 5,6 mm de altura.


Los relojes Montblanc perpetúan el legado de más de 160 años de historia de Minerva en materia de exploración de la alta relojería, con relojes como los de la línea Montblanc 1858, que vinculan el pasado y el presente a través del diseño, del estilo y la innovación técnica.

Una reinterpretación del diseño vintage para los aventureros de hoy


Los códigos de diseño de la línea de productos Montblanc 1858 entroncan directamente con el espíritu del montañismo de exploración al incorporar elementos característicos reminiscentes de los cronógrafos Minerva originales de la década de 1930.


Los modelos de la línea 1858 encajan a la perfección con la estética de temática exploradora: sus materiales, tales como el acero, el titanio o el bronce, tienen muchas propiedades y aportan estilismos que evolucionan. Los relojes incluyen otros detalles, como las coronas acanaladas, que recuerdan las de los relojes de aquella época, o el cristal de zafiro abombado que realza la solidez y el toque retro de cada reloj. La esfera presenta llamativos contrastes de color con sus históricas agujas blancas luminiscentes de estilo «catedral» con motivo «cloisonné», que le proporcionan las más altas cotas de diseño y legibilidad.

El Montblanc 1858 Geosphere, una pieza clave de la colección, se distingue por dos hemisferios giratorios, además de una complicación propia de la marca con todas las zonas horarias. Tras haber subido montañas, atravesado bosques y explorado glaciares, este año el Montblanc 1858 Geosphere está inspirado en los colores del desierto.

Esta nueva temática es un guiño a la extraordinaria travesía de 2000 km que Reinhold Messner realizó en solitario en el 2004 por el desierto del Gobi, donde tuvo que soportar temperaturas extremas. El reloj, que refleja la paleta de colores del terreno rocoso, combina de forma armoniosa una caja de bronce satinada, un bisel cerámico marrón con una esfera lacada en marrón ahumado y beige, y una correa de piel de becerro a juego en tono marrón vintage.

Hemos recurrido a una técnica muy especial para recrear el desierto del Gobi en el reverso de la caja de titanio. En primer lugar, el paisaje en relieve se ha grabado a láser con precisión, y después se ha añadido el sombreado por oxidación, también a láser. El resultado final es un grabado extraordinariamente realista.

En el interior, se encuentra el calibre automático MB 29.25 con la complicación para indicar todas las zonas horarias del mundo. Los hemisferios norte y sur, desarrollados por los ingenieros de Montblanc en Villeret, completan una rotación cada 24 horas.

Movimientos muy funcionales

Siempre en busca de nuevas cimas que coronar, la colección Montblanc 1858 incluye el modelo 1858 Geosphere, un reloj que tiene un modo distinto y llamativo de presentar las zonas horarias mediante dos discos giratorios característicos que representan el hemisferio norte y el hemisferio sur.

El 1858 Automatic 24h es un reloj de 24 horas con una encantadora estética retro que, además, puede usarse como brújula. El llamativo 1858 Split Second Chronograph, con su característica esfera, dotada de un taquímetro de forma acaracolada en el centro y de una escala telemétrica en el realce interno, cuenta además con un segundero ratrapante; una compleja complicación de relojería decorada a mano.

Este año, nos complace presentar el nuevo cronógrafo monopulsador 1858 Origins en edición limitada de 100 unidades, que rinde homenaje a este legendario cronógrafo. Esta reedición, con el calibre MB M16.29, cuenta con una caja de 46 mm en una aleación especial de bronce, una esfera vintage de color negro con elementos beige y una correa de piel Sfumato de caimán marrón a juego. El distintivo reverso de la caja de estilo oficial, que revela el movimiento en el interior, destaca por el grabado de Minerva, la diosa romana de la sabiduría. La asombrosa profundidad y el diseño cercano al fotorrealismo del grabado se deben a una técnica altamente innovadora.

El cronógrafo Montblanc 1858 con ratrapante en edición limitada de 18 unidades es una nueva reinterpretación de los históricos cronógrafos militares Minerva de 46 mm. Este modelo, creado para los entendidos con predilección por el diseño vintage, se ha elaborado con una innovadora y exclusiva aleación de oro de 18 quilates, llamada «oro lima», que se distingue por un original tono verde amarillento de estética retro. Cuenta con una serie de elementos verdes a contraste, como las agujas de las horas y los minutos de estilo catedral revestidas en SuperLumiNova® blanca, la minutería y la aguja de la ratrapante en la parte central. También dispone de un telémetro alrededor de la esfera para medir las distancias y un taquímetro en el centro para medir la velocidad a lo largo de una distancia conocida, con un máximo de tres minutos.

Últimos avisos notificados