Fine Watchmaking

Dos manufacturas. Una pasión.

La tradición relojera de Montblanc empezó en 1858 cuando Charles-Yvan Robert fundó un taller de relojería en el valle de SaintImier. Esto marcó los comienzos de la era histórica de Minerva.
Con su habilidad y su conocimiento, transmitidos de generación en generación, los relojeros de las Manufacturas Montblanc en Villeret y Le Locle ponen su orgullo, su pasión y su alma en cada reloj. Como antigua sede de Minerva, la Manufactura Montblanc en Villeret mantiene el legado de experiencia de la casa. Allí, el Centro de Excelencia de Movimientos e Innovación sigue enriqueciendo la alta relojería suiza con innovaciones revolucionarias.
EL ESPÍRITU DE LAS EXPEDICIONES DE MONTAÑA

Reinterpretando los relojes de bolsillo y los cronógrafos Minerva de los años 20 y 30, los relojes Montblanc 1858 evocan el espíritu del pasado de forma moderna y expresan las tendencias que nos devuelven a la naturaleza y a la aventura.
The Montblanc Laboratory Test 500.

Una vez que la interacción cuidadosamente orquestada de infinitas piezas ha sido ensamblada con total pericia, los relojes Montblanc se someten a un riguroso proceso de pruebas, el Montblanc Laboratory Test 500.

• el desgaste de la vida diaria
• la resistencia al agua
• numerosos ajustes y reajustes
• distintas condiciones climáticas
• comprobación de todas sus funciones específicas
• 500 horas en condiciones extremas