Este año, Montblanc celebra un siglo de excelencia en la artesanía en piel. Desde sus orígenes en los estuches para artículos de escritura diseñados para proteger sus icónicas plumas estilográficas, la Maison ha ampliado su refinada gama de artículos de piel para acompañarte en cualquier viaje. Todas las creaciones de piel Montblanc están cuidadosamente confeccionadas para garantizar su funcionalidad y durabilidad y, así plasmar las historias que se desarrollan en el tiempo.
A principios de los años 20 del siglo pasado, el auge de los automóviles proporcionó una gran libertad a la hora de viajar. Ante esta mayor movilidad, aumentó la necesidad de proteger las pertenencias personales en los viajes. Montblanc comenzó a crear pequeños accesorios de piel, especialmente, elegantes estuches para sus artículos de escritura.
Durante los siguientes 60 años, la escritura mantuvo el protagonismo en el ámbito de las creaciones de piel de Montblanc. A partir de los primeros estuches y cuadernos pequeños, las propuestas evolucionaron gradualmente a portadocumentos y organizadores con recambios. Cada complemento estaba pensado para realzar la experiencia de escritura.
A mediados de los años 90, Montblanc presentó su primera línea de bolsos de piel. La Maison, fiel a su compromiso con el lujo, lanzó las colecciones «Meisterstück Leather» y «Heritage Leather», las cuales marcarían una nueva dirección en los accesorios de marroquinería.
En 2006, la Maison comenzó un nuevo capítulo en su historia de marroquinería con la fundación de la Pelletteria Montblanc Firenze en Italia. La ciudad toscana, reconocida mundialmente como una de las capitales de la marroquinería, es el centro operativo del departamento de artículos de piel de la Maison.
Uno de los primeros estuches para artículos de escritura propuestos por Montblanc estaba confeccionado en piel en un vivaz tono verde, adornado con un cierre de gancho plateado en la solapa y rematado con el nombre Montblanc impreso como distintivo de su origen.
El estuche Montblanc 165/3, confeccionado en suave piel de alce, permitía llevar tres artículos de escritura y estaba disponible en cuatro colores clásicos: marrón, azul, rojo y blanco.
El primer estuche para artículos de escritura Montblanc fabricado en Italia se bautizó como «Florence», un tributo a la capital de la marroquinería de Europa. La pieza, confeccionada en una resistente piel con estampado de cocodrilo, tenía las proporciones ideales para llevar una Meisterstück. Al abrirlo, emitía un distintivo sonido «pop»: un detalle sutil que refleja la calidad de su artesanía.
El estuche para artículos de escritura Bohème estaba confeccionado en suave piel de becerro en un tono marfil iridiscente y repujado con un efecto de piel de lagarto.
Inspirados en las piezas originales que han conformado la historia de la marroquinería de la Maison.
El maletín Writing Traveler aúna el legado de la Maison en la escritura, los viajes y la marroquinería, con un toque original para los estilos de vida contemporáneos.