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PASIÓN SUIZA

El conocimiento acumulado durante siglos, décadas de experiencia, años de desarrollo y cientos de horas de trabajo comprometido culminan cuando un reloj Montblanc cobra vida. Los relojeros de Montblanc en Villeret y Le Locle ponen su orgullo, pasión y alma en cada reloj al poner en práctica la maestría que se ha transmitido de generación en generación.

CELEBRAMOS 160 AÑOS DE HISTORIA

La tradición relojera de Montblanc empezó hace 160 años, cuando Charles-Yvan Robert fundó un taller de relojería en el valle de Saint-Imier en 1858, dando comienzo a la era Minerva. Hoy, Minerva es la sede de Montblanc en Villeret. En su día, Minerva fue una de las principales especialistas en relojes profesionales para medir pequeños intervalos de tiempo con gran precisión. Ya en 1880, la sede de Montblanc empezó a especializarse en relojes de bolsillo a los cuales se les podía dar cuerda con una corona. Fueron de los primeros relojes que no requerían una llave independiente para esto y el motivo por el cual Minerva tendría un éxito temprano y se expandiría. Estos innovadores relojes también fueron el centro de todas las miradas en diversas exposiciones mundiales de la época y ganaron prestigiosos galardones. A principios del siglo XX, la Manufactura empezó a fabricar cronógrafos monopulsadores y a ganar reconocimiento por su cronometría precisa, convirtiéndose en una de las especialistas más respetadas en la producción de relojes y cronómetros profesionales. Minerva marcó la historia de la medición profesional del tiempo de una forma que muy pocos fabricantes de relojes consiguieron igualar. Este ascenso a nuevas cotas continuó durante todo el siglo XX con diversos logros, innovadoras patentes y tecnología pionera, lo cual dio lugar a cronómetros de gran precisión con una exactitud de hasta una centésima de segundo. Esos avances simbolizan el nivel de maestría e innovación alcanzado por Minerva desde 1858 y consolidan su reputación en la fabricación de relojes de bolsillo y cronógrafos. Los relojes Montblanc de hoy día continúan el legado de 160 años de Minerva con tres exploraciones de la alta relojería:

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Montblanc reinterpreta su emblemática Colección Star al rendir homenaje a la extraordinaria tradición de Minerva, que se remonta a 1858, mejorando el nivel delacabado clásico y la sofisticación del diseño mientras se mantienen los elementos principales.

La firma brinda su experiencia en manufactura a sus nuevas complicaciones internas exclusivas que exploran los límites de la alta relojería. Rememorando los históricos relojes de bolsillo Minerva que fueron fabricados entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como el Gold Hunter Calibre 19” de 1927, los relojes Montblanc Star Legacy tienen una caja redonda con un elegante acabado curvo a los lados que recuerda a un delicado pedernal. El resultado ha sido mejorado con asas que tienen asientos a los lados. En línea con el espíritu de la relojería clásica, las coronas destacan con su característica forma de cebolla y cómodo agarre, adornadas con el emblema de Montblanc. Las esferas cuentan con prominentes números árabes, cuyas forma y tamaño han sido rediseñados y refinados. La esfera ha sido mejorada al añadir la emblemática estrella Montblanc con diseño guilloché. Otros detalles estéticos incluyen la exclusiva pista de minutos estilo "ferrocarril" y una preciosa decoración "filet sauté" guilloché alrededor de la esfera.

La colección Montblanc TimeWalker rinde homenaje a los 160 años de legado de Minerva al regresar a principios del siglo XX y a los días de gloria de las carreras de coches con relojes centrados en el rendimiento.

Esta pasión por el automovilismo comenzó a principios del siglo XX, cuando los motores y habitáculos más ligeros dieron lugar a velocidades más altas. En un momento en el que los ganadores se decidían por márgenes ajustadísimos, la necesidad de dispositivos que pudieran medir hasta los intervalos más pequeños se hizo más crucial que nunca. En aquel momento, Minerva era uno de los principales especialistas en la producción de instrumentos de gran calidad para medir intervalos cortos de tiempo con una extraordinaria precisión. Piezas como el cronómetro a una centésima de segundo y el famoso “Rally Timers” que fueron fabricados especialmente para medir el tiempo con precisión en las carreras de coches son solo un par de ejemplos que forman esta valiosa tradición de relojería. Minerva determinó la historia de la medición del rendimiento con sus cronómetros que han estado presentes en eventos deportivos en todo el mundo.

La Colección TimeWalker se remonta a la gama de instrumentos profesionales de Minerva con relojes contemporáneos que combinan un estilo vintage con el rendimiento, la innovación, la solidez y una gran legibilidad. Siempre preocupados por la funcionalidad y la precisión, todos los relojes Montblanc TimeWalker tienen la flecha Minerva sobre las agujas o sobre el movimiento para rendir homenaje a la tradición de Minerva y a los 160 años de historia relojera.

La Colección Montblanc 1858 se inspira en el mundo de las expediciones de montaña. Con gran precisión, legibilidad y solidez para uso en condiciones extremas, los Montblanc 1858 reinterpretan los relojes de bolsillo y los cronógrafos Minerva de los años 20 y 30, destinados a militares y montañeros. Estos nuevos relojes evocan el espíritu del pasado de forma moderna, expresando el descubrimiento y las tendencias que nos devuelven a la naturaleza. Los relojes vintage inspirados en expediciones tienen una estética característica y unas complicaciones innovadoras, ofrecen la posibilidad de escoger entre diferentes tamaños de caja y se han creado a partir de una mezcla de materiales como la aleación especial de bronce. Capturan el espíritu del pasado de manera moderna al reflejar la tendencia que nos devuelve a la naturaleza y el emergente interés por la aventura.

Los códigos vintage están directamente vinculados a los relojes militares de los años 20 y 30 con unos diseños característicos que recuerdan a los cronógrafos de la época. Las cajas de acabado satinado han sido ligeramente retocadas con asas más finas gracias a unos bordes pulidos y biselados que resaltan su forma. Otros detalles incluyen la corona acanalada que recuerda a los relojes de la época y las cajas abovedadas con cristal de zafiro transparente que intensifican el encanto vintage y la robustez de cada reloj.

Las esferas destacan por su color llamativo que contrasta con las históricas agujas luminiscentes estilo "catedral" con diseño "cloisonné", que han sido ligeramente abovedadas para darle un acabado refinado: Números árabes con revestimiento de SuperLumiNova®; pista de minutos estilo "ferrocarril" y el logotipo original de Montblanc de los años 30 con su histórica fuente y el emblema del Mont Blanc.

LAS MANUFACTURAS

Con más de 160 años de tradición relojera suiza ininterrumpida, la alta relojería de Montblanc se basa en una disposición única que une a dos Manufacturas para crear los relojes más refinados y los calibres más innovadores que el máximo nivel de la relojería suiza puede ofrecer.

La Manufactura de Montblanc en Villeret, el Centro de Excelencia e Innovación del Movimiento, está situado en el mismo edificio donde se fundó en 1858 la legendaria Minerva y se centra en el desarrollo, la creación de prototipos y el montaje de todos los movimientos internos que van desde grandes complicaciones innovadoras y pioneras hasta pequeñas complicaciones altamente funcionales.

Esta ubicación en Villeret es una de las últimas donde la mayoría de las operaciones tradicionales de relojería, con todos sus refinamientos micromecánicos, siguen siendo meticulosamente ejecutadas a mano, casi como si cada reloj fuera diseñado individualmente como una pieza única.

La firma es una de las pocas Manufacturas que puede recurrir a los maestros relojeros, a las herramientas originales y a la experiencia necesaria para desarrollar y fabricar relojes mecánicos que conservan la auténtica tradición de la relojería suiza. Siguiendo los principios de su tradición e innovando de forma continua, los artesanos en Villeret presentan unas novedades exclusivas que se diferencian en muchos aspectos de cualquier pieza que la alta relojeríamoderna haya creado.

En el Centro de Excelencia y Calidad de Relojes de Montblanc en Le Locle, la relojería tradicional va de la mano de la tecnología de vanguardia. Aquí es donde la relojería tradicional se fusiona con la última tecnología. Toda la experiencia necesaria para crear un emblemático reloj está concentrada aquí: desde su estético diseño hasta la construcción, la creación de prototipos y el montaje final.

Cuando las innumerables piezas se han montado hábilmente en la Manufactura de Le Locle, el máximo toque de distinción para un reloj Montblanc recién creado es superar la rigurosa prueba del Montblanc Laboratory Test 500, que evalúa su máxima precisión y absoluta perfección. Los relojes se someten a una serie de controles y comprobaciones durante un periodo de 500 horas: el desgaste de la vida diaria, la resistencia al agua, numerosos ajustes y reajustes, las distintas condiciones climáticas, así como la comprobación de todas sus funciones específicas. Es un procedimiento exigente y duro que garantiza la funcionalidad de incluso las características técnicamente más complejas.

CRAFTSMANSHIP

The master watchmakers of the Montblanc Manufacture combine the brand’s values with genuine Swiss watchmaking precision and thus harmonise perfectly with the company’s high expectations concerning craftsmanship and quality standards.

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Cuandolas innumerables piezas se han montado hábilmente, el toque de distinción para un reloj Montblanc recién creado es superar la rigurosa prueba del Montblanc Laboratory Test 500, que evalúa su máxima precisión y absoluta perfección.

Los relojes se someten a una serie de controles y comprobaciones durante un periodo de 500 horas: el desgaste de la vida diaria, la resistencia al agua, numerosos ajustes y reajustes, las distintas condiciones climáticas, así como la comprobación de todas sus funciones específicas. Es un procedimiento exigente y duro que garantiza la funcionalidad de incluso las características técnicamente más complejas.

El reloj solo se entrega cuando el equipo de control de calidad de Montblanc en Le Locle está convencido de que el reloj cumple los estrictos estándares de calidad de la firma. Cada uno de los relojes que supera el Montblanc Laboratory Test 500 recibe un certificado de prueba individual que acredita que este cumple con los estrictos estándares de alta calidad de la firma.

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